sábado, 18 de agosto de 2012

El partido de los medios



 Por Luis Bruschtein

Escuchar la radio o leer el diario antes de salir a trabajar es casi un acto instintivo de buscar información.
En un manual se diría que los seres humanos necesitan alimentarse y sobrevivir, antes era salir a cazar con la tribu y ahora tener un trabajo. Y para poder hacerlo necesitan conocimiento e información. Ambas constituyen necesidades básicas de las personas y de los pueblos.
Se asume que la educación –que proporciona el conocimiento– puede estar mayoritariamente en manos del Estado.
Pero con la información –que se difunde y genera a través de los medios– se considera en cambio que no debe ser así, lo cual tiene sentido aunque dicho de esa manera no se vea la diferencia con la educación.
En ambos casos está latente el peligro de la manipulación tanto por parte del Estado como de los privados. La diferencia es que la educación en el caso del Estado es más fácil de controlar, que la privada, por parte de la comunidad.
En contrapartida tiene una lógica que el Estado no monopolice la información o no maneje la mayoría de los medios porque parte de la información tiene que ver con las actividades del mismo Estado.
Se considera que, en ese caso, los medios tendrían todos un mismo perfil. Se asume entonces que es mejor que los medios estén fuera del Estado, aunque tengan una función comunitaria ya que la información es una necesidad básica.
O sea que los medios privados y públicos tienen que ser herramientas para satisfacer esa necesidad básica que es el derecho de los pueblos a ser informados. La libertad de prensa se deduce de ese derecho.
En el mundo se han ensayado distintas formas de organizar el sistema de medios. En el caso de Europa, se acepta que los medios no están aislados de la sociedad y que tienen una visión política.
Entonces hay medios de izquierda, centroizquierda, centro, centroderecha y derecha. Sucede así en la mayoría de los países europeos, donde la diversidad está más en la presencia de medios con distintas miradas, que en el seno de las redacciones.
Otro sistema se ejecuta en los Estados Unidos. Se parte de concebir a la información como neutral. A pesar de las grandes empresas sobre las que están sustentados y el complejo sistema de interrelacionamientos económicos y políticos que tienen, los medios más importantes, con algunos matices, se califican a sí mismos de independientes y elaboraron máximas estrictas de procedimiento para preservar esa supuesta calidad neutral de la información y de los medios.
En Estados Unidos, los antagonismos sociales y políticos están suavizados por asentarse en una economía de gran potencia.
Es un país en guerra exterior permanente, hegemonizado por dos partidos que se diferencian apenas por matices, manejado por un sistema de lobbies que incluso está reglamentado y donde la cultura dominante ha naturalizado el desprecio y la demonización de cualquier posición de izquierda.
En ese esquema, donde todo es cuestión nada más que de matices y la controversia real es muy minoritaria, eslógico que los medios también se diferencien muy poco. Y esa amplia coincidencia de enfoque genera la falsa idea de una verdad mediática neutral y objetiva.
El sistema de medios en Argentina es explicado ahora copiando el bagaje ideológico del sistema norteamericano.
Con la diferencia de que aquí los antagonismos no están suavizados, hay profundas brechas entre ricos y pobres, es un país que tiene disputas políticas fuertes y donde las grandes empresas, la Iglesia, los gobiernos norteamericanos y organismos financieros internacionales han intervenido históricamente con total impunidad en las decisiones de los gobiernos, en la designación de funcionarios y ministros y en el impulso de medidas.
Por más que se insista en la neutralidad de la información, las únicas miradas mediáticas comunes sobre la realidad –que siempre son falsas–, aquí no se construyeron ni siquiera sobre la base de esa falta de antagonismo y de guerras externas, sino sobre la base de coincidencias corporativas impuestas a la sociedad, como sucedió tan claramente durante la era de los golpes militares.
El lenguaje común de esos medios supuestamente independientes se construyó sobre la base de un funcionamiento corporativo asentado en sus intereses económicos como grandes empresas y en el de sus principales avisadores, también grandes empresas.
Cada quien puede difundir lo que le parezca, esa es la idea de la libertad de prensa, pero pretender que toda la sociedad acepte esa información como neutral y absoluta es hipócrita.
En ese sentido es mucho más democrático el modelo europeo que no intenta poner el eje en la neutralidad y que blanquea los diferentes abordajes que se pueden hacer de la realidad.
Y otra de las grandes hipocresías que se ha puesto de moda sobre todo en carreras de comunicación enuniversidades privadas es presentar el ejercicio del periodismo como una profesión liberal, donde los periodistas tienen libertad de prensa y pueden escribir de lo que se les ocurra, incluso si va en contra de sus avisadores y de las empresas que los contratan.
En América latina en general, la pauta privada de publicidad es muy reaccionaria. Un empresario puede expresarse como progresista, pero le gusta poner avisos en los medios más conservadores.
El discurso de la neutralidad dice que el aviso va al medio que tenga más circulación sin importar su línea editorial.
Es fácilmente demostrable que no es así: entre dos medios con circulación parecida, la pauta siempre derivará al que sea más conservador. Es decir que la empresa dueña del medio ya está condicionada por los avisadores. A su vez como gran empresa, tiene sus propios intereses y proyecciones políticas.
El periodista tiene que buscar trabajo en ese escenario lleno de fenomenales condicionamientos económicos y políticos. No hay nada menos liberal o independiente.
Por supuesto que se generan brechas y contradicciones por donde los periodistas pueden colar sus ideas y hay periodistas –muy pocos– que han ganado espacio por su propio peso, pero en general esas brechas se cierran cuando el conflicto, sea político, social o económico se agudiza en la sociedad.
La mayoría de los periodistas famosos lo sabe, pero prefiere la comedia del periodismo independienteporque les facilita su trabajo. Ir contra la corriente es muy difícil: implica menos salario, menos infraestructura, más inseguridad laboral. Hasta no hace mucho era casi imposible llegar a la televisión. Y eso, en el mejor de los casos y siempre y cuando se puedan generar esos espacios.
Ese discurso de los grandes medios se impone desde esa hipocresía y trata de ocultar la carga ideológica de sus planteos detrás de una supuesta independencia y neutralidad.
Para los periodistas que se autoproducen todavía es más difícil trabajar y hacer negocio sin plegarse a ese discurso. Tienen pocas alternativas porque ese discurso, además de garantizar publicidad y espónsores, abre las puertas de la academia y asegura el beneplácito de los que forman ese sistema.
La propuesta de Cristina Kirchner para elaborar una especie de manual de ética profesional de los periodistas tendría sentido en un sistema menos hipócrita.
Institucionalizar la situación actual del sistema de medios sería como apuntalarlo y el famoso tribunal de ética terminaría siendo aplicado no a quienes hacen lobbies encubiertos o reciben sobres por debajo de la mesa, que es una costumbre más común de lo que se quiere admitir, sino a los periodistas que traten de ejercer la profesión por fuera de los criterios mentirosos de ese sistema.
La aplicación de la ley de medios apunta a transformar en forma progresiva esa realidad.
Chocará contra esa pauta de publicidad tan reaccionaria, típica de país periférico, lo que hará difícil la sustentabilidad de los nuevos medios que puedan surgir.
Podría decirse que la formidable tensión de las contradicciones que generó el debate por esa ley en el ambiente mediático puso muy en evidencia la fragilidad del discurso de la neutralidad y la independencia.
El público tiene derecho a saber qué piensa el medio y los periodistas que le ofrecen la información. No se trata del fútbol, donde los periodistas siempre ocultan el club del que son hinchas.

La independencia era una simple cuestión de ganar la guerra. Los grandes sacrificios vendrán después, para hacer de estos pueblos una sola patria (Simón Bolívar)



Columna semanal por Vicky Peláez

Los procesos históricos tienen una larga etapa de maduración para iniciar sus primeros pasos. A la unidad latinoamericana le tomó unos 200 años para cruzar por primera vez los Andes este último 31 de julio, fue el día cuando Venezuela fue admitida en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) creado en 1991 por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.
Seguro que con un día así habría estado soñando Simón Bolívar cuando pronunció su famosa frase “la unidad no tiene precio”, según el libro de Gabriel García Márquez, “El General en su Laberinto”. En estos largos 200 años los poderosos del mundo hicieron todo lo posible para mantener “las venas abiertas de América Latina” y los espíritus de sus pueblos en permanente desunión y rivalidad para impedir la formación de una gran nación única basada en la comunidad económica.
Ahora con la entrada de Venezuela, el MERCOSUR se ha convertido en uno de los más grandes bloques comerciales en el mundo. Con su Producto Interno Bruto (PIB) nominal de 3.3 millones de millones de dólares está disputando el tercer lugar con el bloque asiático ASEAN (formado por 11 países cuyo PIB combinado oscila entre 3.2 a 3.3 millones de millones de dólares), entre las uniones comerciales más importantes del planeta, colocándose detrás del NAFTA (Estados Unidos, Canadá y México con el PIB estimado en 18.6 millones de millones de dólares) y Unión Europea compuesta por 27 países con el PIB total de 17.7 millones de millones de dólares.
Ha tenido que pasar largos cinco años para que Venezuela sea admitida en el MERCOSUR. A las corporaciones multinacionales y a los “iluminados” globalizadores no les convenía la presencia bolivariana en el bloque sureño y, no tanto en términos políticos como en los económicos. Para eso movieron, primero al senado brasileño que no aprobaba durante largo tiempo el ingreso de Venezuela y, después activaron sus hilos en el congreso paraguayo para que vetara su incorporación con los argumentos elaborados en el Departamento de Estado norteamericano. Inclusive el golpe de Estado en Paraguay fue orientado a frenar el proceso de integración en América Latina, negando a la República Bolivariana su ingreso en el MERCOSUR.
Sin embargo, no calcularon la correlación de las fuerzas en el continente y su crecida madurez y unión tras del golpe de Estado en Honduras en el 2009. Apostaron a la rivalidad entre los miembros del bloque e ignoraron una crecida independencia de sus presidentes de los intereses y deseos de Washington. La destitución de Fernando Lugo fue considerada dilatoria de la causa democrática del MERCOSUR y el Paraguay fue suspendido hasta que se realice nuevas elecciones, las que deberán realizarse el 21 de abril del 2013. La ausencia de Paraguay en realidad abrió las puertas a Venezuela para su integración en el bloque comercial porque desaparecieron los impedimentos creados por intereses ajenos.
La base de cada bloque comercial es la seguridad energética y Venezuela en este aspecto representa una joya invalorable. Las reservas probadas de petróleo de la República Bolivariana tras alcanzar 297 miles de millones de barriles, superaron los 265 miles de millones de barriles de Arabia Saudita, convirtiéndose Venezuela en el país más rico en crudo en el mundo. Con su incorporación las reservas combinadas de oro negro del MERCOSUR subieron a 323 miles de millones de barriles, lo que constituye el 32 por ciento de las reservas mundiales que son alrededor de un millón de millones de barriles. También el bloque cuenta con un cuatro por ciento de las reservas mundiales de gas natural. Con esta capacidad energética MERCOSUR tiene una ventaja fabulosa en comparación con otras uniones económicas.
Y eso no es todo. Aparte del gigantesco potencial petrolero y gasífero, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay tienen un enorme reservorio acuífero que se extiende en 1.200 000 kilómetros cuadrados aproximadamente, conteniendo alrededor de 50.000 kilómetros cúbicos de agua dulce, es decir el 27 por ciento de las reservas mundiales que son alrededor de 185.000 kilómetros cúbicos. “Con esta agua se podrá abastecer a unos siete miles de millones de habitantes del planeta durante unos 200 años con 100 litros por persona al día”, según Peter Koenig, ex especialista en el manejo de recursos de agua del Banco Mundial y el autor de “Implosión” la novela que trata sobre guerras, destrucción del medio ambiente y la avaricia corporativa.
Otra ventaja que le aporta al MERCOSUR la incorporación de Venezuela, es la integración de América Latina y el Caribe, expandiéndose las fronteras del bloque del Atlántico a los Andes y desde la Tierra de Fuego a las Antillas. Al mismo tiempo hace disminuir el grado de competitividad económica entre los miembros del bloque porque convierte sus relaciones comerciales en más complementarias y recíprocas lo que facilita la solidificación de la unión. Según la presidenta de Argentina Cristina Fernández, “no hay proceso de integración regional si no nos complementamos”. Venezuela ofrece esta posibilidad porque posee grandes reservas de hidrocarburos y también se especializa en la extracción de hierro, cobre, plomo y diamantes. “Ahora”, como dijo la presidenta de Argentina, “la incorporación de Venezuela cierra definitivamente la ecuación de lo que va a ser este siglo XXI: energía, minerales, alimentos, ciencia y tecnología”.
Sin embargo, Venezuela tiene un enorme déficit en el sector agroalimentario que le obliga a importar un 80 por ciento de alimentos que consume gastando unos 30 mil millones de dólares al año, correspondiendo al MERCOSUR solamente 5.000 millones por el abastecimiento de estos productos. Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay tienen todas las condiciones para proveer a la República Bolivariana de cereales, grasas, aceites vegetales y animales, productos lácteos, bebidas, carne etc. A la vez Brasil y Argentina pueden suministrar aeronaves, vehículos, productos químicos y farmacéuticos, manufacturas, calzado etc., etc.
Y todo esto se podría realizar sin necesidad de recurrir al dólar o al euro, haciendo el intercambio comercial usando las monedas nacionales o al pasar en el futuro a la moneda única que podría ser la del ALBA, el “SUCRE” (Sistema Unitario de Compensación Regional) adoptado en 2008 por los países miembros del grupo. El Banco del ALBA acordó el valor inicial del signo monetario en US$ 1.25. La unión monetaria del MERCOSUR dependerá de la voluntad de los gobiernos de los países miembros y de la capacidad del Banco del Sur de superar la modorra institucional e intelectual en la que se encuentra desde su creación en setiembre de 2009.
No hay tiempo que perder ahora cuando se formó la primera en la historia de América Latina una comunidad con el potencial económico solamente superado por los Estados Unidos, la Unión Europea, China, India y el Japón. También se fortaleció la unión política y Venezuela está actualmente menos aislada en términos geopolíticos. Pero tampoco hay que olvidar que la alianza geoestratégica entre Norteamérica y la OTAN está en crecimiento y ya no es la primera vez que la OTAN está mostrando el interés en América Latina. Actualmente existen 61 bases militares en el continente y de ellas 11 pertenecen a la OTAN: Arruba – 1, Belice – 1, Guadalupe- 2, Guyana -3, Martinica -2, Curazao – 1, y las Islas Malvinas.
A la vez en dos países del MERCOSUR – Argentina y Paraguay hay en cada uno una base militar norteamericana precisamente en la zona de la Triple Frontera entre Paraguay, Argentina y el Brasil donde está ubicado el reservorio acuífero Guaraní. También el gobierno de Uruguay está mostrando últimamente un curioso interés en la presencia de los comandos SEAL de la Armada estadounidense en su territorio. Todos estos factores no son favorables a la integración latinoamericana y en algún momento podrían ser utilizados para quebrar y dividir el MERCOSUR.
Se supone que Cristina Fernández, Dilma Rousseff, José Mujica y Hugo Chávez son conscientes de que está en sus manos la única oportunidad en los últimos 200 años, de formar una sólida unión latinoamericana con sus propias políticas socioeconómicas de desarrollo e intereses capaz de desafiar los intentos de las transnacionales y los bancos para imponer su hegemonía y su cultura basada en la ideología del individualismo y la explotación cínica y despiadada del hombre por el hombre.
Ya llegó la hora de aclarar a los globalizadores “iluminados” por el poder del dinero lo que dijo Simón Bolívar al pensador, político y escritor de origen suizo- francés Henri-Benjamin Constant (1767 – 1830), de acuerdo al libro de Gabriel García Márquez “El Genera en su Laberinto (P. 133): “Así que no nos hagan más el favor de decirnos lo que debemos hacer. No traten de enseñarnos como debemos ser, no traten que seamos iguales a ustedes, no pretendan que hagamos bien en 20 años lo que ustedes han hecho tan mal en más de dos mil”.

viernes, 17 de agosto de 2012

San Martín y qué contó de él la historia oficial


Generación tras generación se ha contado una historia tergiversada basada en los conceptos del mitrismo que eligió presentarlo a la posteridad como un héroe digno de estar al lado de Rivadavia y de otros próceres unitarios.
  



Por Norberto Galasso

La Historia oficial nos enseñó que era el Padre de la Patria. Nos contó que nació en Yapeyú –aunque no nos dijo que hablase, además de castellano, el guaraní, propio de esa zona– que después estuvo dos años en Buenos Aires y al cumplir los seis, se fue con su familia a España. Mitre poco nos dijo sobre su estadía allí, salvo que a los once años ingresó al ejército español como cadete en Murcia, y menos aun nos relató datos fundamentales para conocerlo: dónde y qué estudió, si bailó y tuvo novia, si corrió peligros en muchas batallas, si lo deslumbró la Revolución Francesa de 1789 o la insurrección popular en la península ante la invasión napoleónica, en mayo de 1808. Nos recordó en cambio que sobresalió en las luchas de Arjonilla y Bailén y de repente, siendo teniente coronel de caballería de ese ejército en el que ya había peleado más de 20 años, nos dijo que decidió, de repente, regresar al Río de la Plata para sumarse a una revolución antiespañola que había estallado el 25 de mayo de 1810. ¡Qué hombre extraño!, ¿no es cierto?
Habiendo aprendido a leer, a sumar y restar, a conocer de la geografía y la historia españolas, impregnado de esa cultura, habiendo combatido largamente bajo la bandera española, acostumbrado a repetir refranes o giros lingüísticos hispanos, ¡venir a dar su vida peleándole al ejército del cual había formado parte tantos años! Pero lo hizo tan bien, enseñó Mitre, que merecía colocárselo junto a grandes patriotas como Rivadavia y otros próceres unitarios y colmarlo de halagos en las fiestas escolares. Él quería, según Mitre, liberar a los países de América del "yugo español" –al cual había defendido 22 años– y que cada uno se declarara país independiente, aunque no explica por qué razón se fue a pelear a Chile –en vez de defender a Buenos Aires acosada por los montoneros artiguistas– y después se hizo protector del Perú, como si fuera un apátrida, un aventurero o peor aun, un mercenario, pero sí nos señaló que hubiera hecho más proezas si no se hubiese cruzado en su camino un tal Bolívar que le quitó la gloria de dar el golpe final al ejército español en el Perú, maniobra de la cual fue víctima, dada su generosidad, que debe llevarlo a la condición de "Santo de la Espada" (según Ricardo Rojas) y no de ambicioso expansionista que quería unir a Hispanoamérica como aquel venezolano "pícaro y mujeriego". 
Esta leyenda sobre San Martín fue repetida generación tras generación, puesto que Mitre había sido consagrado Padre de la Historia por la clase dominante y después lo sucedieron aquellos a los que todo "le vene" bien, con tal de estar en la Academia y tener espacios en los medios de comunicación (y a quien le acomode el sayo, que se lo ponga, sea liberal o revisionista "a la violeta").
Pero en 1997, Juan Bautista Sejean aterrizó en el tema sorpresivamente y publicó San Martín y la tercera invasión inglesa, sosteniendo que la única explicación de que un veterano del ejército español viniese al Río de la Plata a sumarse a una revolución antiespañola y, por tanto, a combatir al ejército al cual había pertenecido hasta pocos días antes, sólo puede residir en que fue sobornado por los ingleses, al pasar por Londres en 1811. Y lo sostuvo contundentemente: "Parece muy difícil afirmar que San Martín no fue un agente inglés" (pág. 129). Lo cual significa: el Padre de la Patria de los argentinos fue un agente inglés. ¡Qué osadía! ¿No es cierto? Pero no hubo refutación alguna por parte de academias, universidades y otras instituciones llamadas "de bien público", a tal punto que el mismo Sejean, al año siguiente publicó Prohibido discutir sobre San Martín, donde afirmó que había supuesto "que se iba a desatar un intenso y apasionante debate... pero no fue así. En forma unánime optaron por el silencio" (pág. 13 y 15). Para la misma época, alguien sostuvo que San Martín no era hijo de Gregoria Matorras sino de la guaraní Rosa Guarú y don Diego de Alvear, es decir: no sólo hijo extramatrimonial sino, además, hijo de india... Y esto provocó diversas refutaciones porque para buena parte de la gente "léida" de la Argentina es denigrante ser hijo de india, pero no lo es ser agente inglés. En verdad, quienes así piensan merecen tener un Padre de la Patria de nacionalidad inglesa y por supuesto es razonable que voten en las elecciones a los candidatos que promociona Clarín o concluyan en que las Malvinas son inglesas.
Sin embargo, tanto Mitre como Sejean –así como sus seguidores y asimismo, los revisionistas rosistas– habían caído en la maniobra mitrista, de tipo colonial. Formado en España, en lo cultural, como hombre y como político, y fuertemente influido por lo que él llamaba "El Evangelio de los Derechos del Hombre", es decir, la Revolución Francesa, San Martín era americano por nacimiento, pero muy hispano (por batallas, amores, estudios, en fin, sentimiento y pensamiento), un indohispano diríamos, un liberal revolucionario como los de las Juntas Populares de 1808 en España, como eran también los de las juntas populares liberales de América surgidas entre 1809 y  1811 (que ahora se sabe que no eran antiespañolas ni separatistas como pretendía Mitre, sino, como sostuvo Alberdi, constituían un amplio movimiento democrático de España y de América contra el absolutismo monárquico). San Martín regresó, pues, en 1812, no por soborno alguno (fue enemigo a muerte de Rivadavia que era la expresión de los ingleses), tampoco por "un llamado de las fuerzas telúricas" como se ha sostenido ingenuamente, ni tampoco en el caso de haber sido hijo de Rosa Guarú (pues junto con él asumieron las banderas democráticas de Mayo muchos españoles de nacimiento, como Larrea, Matheu, Álvarez Jonte, Arenales, Blas Parera y tantos otros), así como hubo americanos de nacimiento que sirvieron a los ejércitos contrarrevolucionarios del absolutismo (como Pío Tristán, Goyeneche, Michelena, Olañeta y tantos otros). Pero Mitre quiso, por sobre todo, mostrar una Revolución de Mayo antiespañola, separatista, por el comercio libre (y por tanto pro inglesa) y de ahí sus discípulos sacaron que San Martín (siendo como Moreno defensor del indio, expropiador, revolucionario) fuera el antecedente de Rivadavia, proclamado por Mitre "el más grande hombre civil de los argentinos" (por ser elitista, pro británico y antilatinoamericano). Y entonces los alumnos se confunden: no entienden a San Martín (quien admiraba a Bolívar y tenía en Europa tres retratos suyos, uno delante de su propia cama) metido en una revolución para remplazar un virrey por una Junta Popular, permaneciendo la región adherida a España hasta 1814 en que se hunde la revolución democrática española y entonces sí resulta necesaria la independencia de 1816, por la que San Martín bregó para no someterse a la monarquía (ahora se sabe que hasta 1814 flameó la bandera española en el Fuerte de Buenos Aires). La Biblioteca de Mayo, del año 1960, explica todas estas cosas, pero muestra la falsedad del mitrismo. ¿Y quién le pone el cascabel al gato, es decir al diario La Nación? Se ha repetido muchas veces lo que decía Homero Manzi: "Mitre se dejó un diario de guardaespaldas." Y Alberdi, Manuel Ugarte, José León Suárez, Augusto Barcia Trelles, Julio V. González y tantos otros que dijeron la verdad en distintos épocas, fueron lapidados por el mitrismo, amordazados. Sumidos en el más profundo de los silencios, convertidos en "Malditos".
Pero en esta época en que queremos ser nosotros mismos, no sumisos a la reina de Inglaterra ni al FMI de los yanquis, es preciso tener en claro quién era San Martín: era, junto a Bolívar, no sólo el Padre de nuestra Patria sino un Libertador que quería la América Latina que estamos gestando hoy con la Unasur, la CELAC, etc., y por eso, hay que decir bien alto que la OEA se ha muerto, enterrada en la misma fosa del mitrismo y de todos aquellos historiadores –sean liberales, "modernos" o revisionistas– que no se atreven a decir quién es el verdadero San Martín: nacional, en tanto le legó su espada a Rosas por defender la soberanía y fue enemigo de Rivadavia expresión del imperio inglés; latinoamericano, en tanto luchó por la liberación y unificación de varios países, admiró a Bolívar y respetó a los pueblos originarios a quienes llamaba "nuestros paisanos, los indios"; popular en tanto escribió "odio todo lo que es lujo y aristocracia"; intervencionista en economía (como lo demostró en Perú) y hasta expropiador (como lo demostró en Cuyo). 
Con un Padre de la Patria con estas virtudes, ¿cómo no nos vamos a encaminar ahora hacia una América Latina libre, unida e igualitaria?  «
 

jueves, 16 de agosto de 2012

Los metrodelegados acusan a Macri de profundizar el ataque a los trabajadores

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro aseguró que "el gobierno de la Ciudad mantiene y profundiza el ataque al personal y al sindicato, a pesar del compromiso de paz social".
 
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), que lidera Roberto Pianelli adelantó que lo denunciará ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
 
"Cuando el lunes último el gremio se retiró de la Subsecretaría de Trabajo porteña con un acuerdo de suspensión de las medidas de acción para continuar negociando en un marco de paz social,  entendió que ello alcanzaba a todas las partes, pero se equivocó", sostuvo un comunicado de prensa difundido este jueves por la entidad.
 
Los sindicalistas indicaron que no obstante "el compromiso previo asumido, el gobierno porteño ratificó este jueves la insólita multa de casi cinco millones de pesos (apelada), realizó presentaciones ante el Ministerio de Trabajo de la Nación para que cancele la personería jurídica (inscripción gremial) e instruyó a los fiscales de la ciudad para que criminalicen el derecho de huelga".
 
"Ello fue hecho con falsas denuncias y comunicado a la prensa por los propios funcionarios del macrismo", indicó el sindicato.
 
Los dirigentes subrayaron que la liquidación jurídica y económica del gremio y la persecución penal de los trabajadores es "la respuesta del gobierno al ejercicio del derecho de huelga, que no solo tiene jerarquía constitucional sino que es uno de los pilares del contrato social que sostiene el sistema capitalista".
 
El gremio añadió que "el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, sabe de manera perfecta que, tarde o temprano, deberá hacerse responsable del funcionamiento del subterráneo, cuya propiedad y jurisdicción corresponden a Buenos Aires".
 
"Macri no soporta la idea de tener que tratar con un sindicato profundamente democrático y con dirigentes honestos. La feroz ofensiva desatada contra los trabajadores retrotrae a los albores del siglo anterior, cuando era un delito integrar una agrupación gremial o realizar una huelga general", sostuvo el sindicato.
 
Los dirigentes adelantaron que en los próximos días denunciarán a Macri ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por "la grosera violación de los convenios de libertad sindical".
 
El gremio invitó a la totalidad de las centrales obreras del país y a las organizaciones sociales y de derechos humanos a acompañarlo el día que presente esa querella.
 
 
 

Existe un 'Plan Cóndor' mediático

Según expertos, los afanes de desestabilización en la región son impulsados por las grandes empresas mediáticas
Los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a una ofensiva mediática de poderosas empresas, comparada solo con el 'Plan Cóndor', advierten desde la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias. “En América Latina hay una misma línea editorial, que recorre cada uno de nuestros países. Si vemos los medios (…) más poderosos de Ecuador, Venezuela y Argentina, por ejemplo, vemos que hay una misma letra, una misma orientación ideológica y una misma posición contraria a sus propios gobiernos”, dijo el presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias, Juan Manuel Fonrouge, en declaraciones a la agencia ecuatoriana ‘Andes’.  “Las grandes dictaduras de América Latina no han venido de partidos democráticos, sino empujadas por intereses económicos y políticos de los sectores más oligárquicos”, puntualizó Fonrouge.  En este contexto, dijo que "no es lo mismo el sano debate de ideas, que es parte del juego democrático, con los permanentes afanes de desestabilización que promueven las grandes empresas mediáticas, como en su momento el ‘Plan Cóndor’", como se denominó a la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur con la CIA, llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980.  Asimismo, el periodista argentino criticó que la prensa se autocalifique como independiente, cuando en la realidad son independientes de los gobiernos, pero dependientes de los poderes económicos

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/50092-Existe-un-Plan-C%C3%B3ndor-medi%C3%A1tico-contra-gobierActualidadEconomíaCienciaDeportesCulturaSociedad Programas Multimedia Videos de RT Promo Galerías Opinión Por regiones Archivo Armamento Juegos Olímpicos Londres 2012 EE. UU. vs. Irán WikiLeaks Conflicto en Siria RT Actualidad / Actualidad "Existe un 'Plan Cóndor' mediático" contra los gobiernos progresistas de Latinoamérica Según expertos, los afanes de desestabilización en la región son impulsados por las grandes empresas mediáticas Publicado: 26 jul 2012 | 23:39 GMT Última actualización: 26 jul 2012 | 23:39 GMT 132 Corbis Los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a una ofensiva mediática de poderosas empresas, comparada solo con el 'Plan Cóndor', advierten desde la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias. “En América Latina hay una misma línea editorial, que recorre cada uno de nuestros países. Si vemos los medios (…) más poderosos de Ecuador, Venezuela y Argentina, por ejemplo, vemos que hay una misma letra, una misma orientación ideológica y una misma posición contraria a sus propios gobiernos”, dijo el presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias, Juan Manuel Fonrouge, en declaraciones a la agencia ecuatoriana ‘Andes’.  “Las grandes dictaduras de América Latina no han venido de partidos democráticos, sino empujadas por intereses económicos y políticos de los sectores más oligárquicos”, puntualizó Fonrouge.  En este contexto, dijo que "no es lo mismo el sano debate de ideas, que es parte del juego democrático, con los permanentes afanes de desestabilización que promueven las grandes empresas mediáticas, como en su momento el ‘Plan Cóndor’", como se denominó a la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur con la CIA, llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980.  Asimismo, el periodista argentino criticó que la prensa se autocalifique como independiente, cuando en la realidad son independientes de los gobiernos, pero dependientes de los poderes económicos

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/50092-Existe-un-Plan-C%C3%B3ndor-medi%C3%A1tico-contra-gobiernos-progresistas-de-Latinoam%C3%A9ricanos-progresistas-de-Latinoam%C3%A9rica

En campaña 2015

Macri. Prioriza su campaña al 2015 y abandona los problemas de la Ciudad

 Por Luis Bruschtein

El paro en los subterráneos no afecta a un argentino genérico o a una argentinidad simbólica.
Los que sufren el paro son porteños, habitantes de la ciudad, sufren con el tránsito embotellado, con trabajadores que no llegan a sus trabajos, toda la actividad económica se altera, lo cotidiano se complica.
Sería endiabladamente difícil convencer a un rosarino que el Monumento a la Bandera es de la Nación y lo mismo a riojanos y sanjuaninos con el Valle de la Luna.
Por eso, hay que reconocérselo: Macri eligió el camino más peliagudo porque los subterráneos están en la idiosincrasia porteña, en su poesía y en la forma de pensar.
Sería como decir que el Obelisco o la calle Corrientes son de la Nación. La suya ha sido una infructuosa tarea porque cada cosa que suceda en cualquiera de esos lugares afecta la vida de los porteños en sutilezas y en lo macro.
Aun cuando Macri tuviera toda la razón del mundo, los afectados son los porteños, o sea, habitantes de una parte de la Argentina que tiene un gobierno que fue elegido para resolver los problemas específicos de ese lugar.
La injerencia del gobierno nacional no se discute, pero los problemas concretos de una provincia los tiene que resolver el gobierno que fue elegido para esa función. Si los porteños son afectados, entonces el Gobierno de la Ciudad no se puede hacer el opa.
Sin embargo, el jefe de Gobierno dice que los subterráneos son de la Nación. Que el problema no le incumbe. Que se haga cargo otro. El eco de esa frase dice que no quiere gobernar, aunque él quiera decir otra cosa. Eso es lo que llega a la gente.
Podría hacer o decir cualquier cosa, si no dejara de gobernar. Pero no importa lo que diga ni cuáles son sus argumentos –incluso si tuviera razón–, si deja de hacerlo. Un gobernante que no quiere gobernar es un sinsentido.
Macri tiene a su favor a dos potencias. La primera es la cobertura de la mayoría de los principales periodistas de los grandes medios.
Y la otra es que en la ciudad de Buenos Aires hay mucha gente que se inclina por responsabilizar al gobierno nacional de todo lo que ocurra, desde las inundaciones hasta las baldosas flojas.
Estas dos fuerzas se interalimentan en la medida que la percepción de la realidad se aproxima a sus propias imágenes de ella. Pero cuando van a contrapelo, esa conjunción se esmerila, se agrieta y no se desmorona, pero deja al descubierto algunos puntos vulnerables.
Ese muro de contención funcionó al principio. A una parte de la opinión pública le pareció simpático el desaire a la Rosada, pero a medida que empezó a percibirse esa negativa como una forma de eludir una responsabilidad, comenzó a tomar cuerpo detrás de esa actitud, inicialmente simpática, un gobierno que percibe los problemas que aquejan a sus ciudadanos pero se resiste a solucionarlos porque alega que no le corresponde, que los tiene que solucionar otro.
En ese transcurso, lo que al principio pudo haber logrado respaldo se transformó en un punto vulnerable. Es un punto que desbordó esa especie de barricada protectora urdida por el sentido común granmediático y la opinión pública porteña antikirchnerista.
Lo desborda la presión ciudadana que genera el problema sin resolver y siete días de paro enloquecedor. Ya antes del paro, los principales actores habían comenzado a reclamar el compromiso del gobierno porteño. Así, la empresa Metrovías –que no son enemigos de Macri– reclamó su intervención. Lostrabajadores, tanto los metrodelegados como los de UTA, hicieron lo mismo. Y finalmente ese reclamo provino de la Justicia.
Discutir a esta altura la jurisdicción de los subterráneos en términos teóricos o legales ya ni tiene sentido. En ese plano Macri se esforzó y no pudo instalar la idea de una jurisdicción nacional.
Por el contrario, el problema afecta a los ciudadanos porteños lo cual termina siendo decisivo y, aunque muchos detesten al gobierno nacional, quieren que el gobierno porteño le encuentre una solución.
Si es su gobierno, les tiene que resolver sus problemas, es lógico. Macri estiró el tema todo lo que pudo,pero finalmente el consenso más extendido es que la Ciudad tiene que intervenir y, por lo tanto, es jurisdicción de la Ciudad más allá de cualquier discusión técnica.
Cuando los diferentes actores se fueron sumando al reclamo para que el Gobierno de la Ciudad asuma su responsabilidad, Macri se declaró víctima de una conspiración impulsada por la Nación a través de los trabajadores de los subtes e inclusive de la empresa, pero al reclamo ya no le importa quién es el que tiene la culpa, quiere que su gobierno le encuentre una solución.
Y si la culpa la tiene el gobierno nacional, quiere que el Gobierno de la Ciudad encuentre la forma de hacerlo entrar en caja.
Es tan evidente este reclamo, que desde los medios favorables al macrismo se hizo correr la versión de negociaciones secretas y muy avanzadas entre el ministro de Gobierno de la Ciudad, Emilio Monzó y el ministroFlorencio Randazzo, que habrían sido abortadas por Metrovías.
Pero el jueves, cuando la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad debió decretar la conciliación obligatoria en el subte, presionada por una decisión judicial, al primero que atacó Macri fue a Randazzo que era el supuesto contacto negociador.
Además dijo que la administración de la Ciudad no rechazaba hacerse cargo del subte pero que no lo iba a hacer con una empresa quebrada y una deuda de diez mil o quince mil millones de pesos en obras. Aseguró también que la falta de disposición para el diálogo desde la Casa Rosada impedía además cualquier negociación.
Además de tratar al ministro Florencio Randazzo de pobre tipo, había acusado al gobierno nacional por los 51 muertos de Once, por la inflación, por la inseguridad y por otras catástrofes, o sea, no parecía precisamente una persona que estuviera interesada en crear un clima de diálogo con el gobierno nacional al que en ese momento le cuestionaba su poca disposición al mismo.
Sin darse cuenta, los dos argumentos que utilizó aparecen como un reconocimiento de debilidad de gestión, porque la relación con el gobierno nacional y el manejo de una crisis económica es capacidad de gestión, son casi las dos tareas más importantes de una gestión provincial.
Si no puede sobrellevar ninguna de esas dos funciones es como si estuviera aceptando una incapacidad de raíz.
Puede decir que esos son problemas, que lo obstaculizan, que lo quieren destruir. Puede dibujar el problema que se le ocurra mientras lo solucione. Si los presenta para explicar su pasividad, los argumentos se transforman en excusas ante los ciudadanos.
Incluso la deuda de diez mil o quince mil millones de pesos a la que exageradamente aludió el jefe de Gobierno porteño (“nos quieren endosar una empresa quebrada”), no es una deuda por obras que se hicieron y no se pagaron, sino por las supuestas obras que habría que hacer en los próximos diez años.
O sea que dependerá también de cómo se gestione ese dinero y esas obras. No hay una empresa quebrada ni mucho menos. Será un ejemplo trillado, pero mucho peor que la de los subtes era la situación de todo el país cuando asumió Néstor Kirchner.
Acusar al gobierno nacional de no tener disposición al diálogo, en una conferencia de prensa donde lo más que hizo fue atacarlo, lo que logró fue poner en evidencia su todavía menor disposición. Y en su caso es más grave porque tendría que ser el más interesado.
Se trata de una contradicción que Macri no ha podido resolver.
Desde que se bajó de la candidatura presidencial para las elecciones del 2011, el jefe de Gobierno de la Ciudad comenzó su campaña para las presidenciales del 2015. Es el único que se ha instalado abiertamente en ese lugar, aún más que el socialista Hermes Binner.
Su principal recurso para aparecer como el gran competidor-interlocutor desde la oposición ha sido la confrontación permanente con el gobierno nacional. El eje de su campaña se basa en ese antagonismo.
Pero al mismo tiempo tiene que gobernar su distrito durante tres años más y el que transcurrió ya fue muy difícil en el contexto de esa guerra sin cuartel con la Casa Rosada.
Si está en campaña y el eje de la misma es su enfrentamiento con el gobierno nacional, y cuando para gobernar bien necesita un buen clima con la Nación, resulta evidente que esa ecuación termina muy desbalanceada en el caso del macrismo.
Si se opta permanentemente por romper puentes con el gobierno nacional, se estará obstaculizando todas las acciones (que son muchas) que requieran de su colaboración. Todos tienen derecho de aspirar a la carrera presidencial, pero en esos términos, Macri priorizó su campaña para el 2015 por encima de la tarea concreta de gobernar la ciudad para la que fue reelecto en el 2011.
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Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.

Inflación, estadísticas públicas y endeudamiento (De una conferencia de Joseph Stiglitz)

El Premio Nobel Joseph Stiglitz habló ayer en la Facultad de Económicas de la UBA. Derribó mitos respecto de la inflación, las estadísticas públicas y elendeudamiento. “Si un país decide no formar parte, los prestamistas harán lo que sea para inspirar miedo.”
 Por Tomás Lukin
“El acceso a los mercados financieros no es esencial. Argentina estuvo acertada al decir que esa variable no es tan importante como el objetivo del crecimiento”, sostuvo ayer Joseph Stiglitz.
El Premio Nobel de Economía 2001 y ex economista jefe del Banco Mundial participó de un seminario en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA donde no sólo ponderó el proceso de salida de crisis de la Argentina y cuestionó las medidas de austeridad fiscal empleadas por Europa, sino que también habló del rol del Estado, de las estadísticas públicas y de la inflación.
“Stiglitz no es un economista heterodoxo, sino uno muy inteligente.”
Así definió el lunes la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al profesor de la Universidad de Columbia. Durante sus intervenciones públicas, ya sea acompañado por colegas ganadores del Premio Nobel, funcionarios públicos o miembros de organismos multilaterales de crédito, despliega un atractivo discurso provocador donde cuestiona las recetas de ajuste y cuestiona el rol de los organismos multilaterales de crédito.
Sus participaciones junto con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y un grupo de economistas (ver aparte) no fueron la excepción. Sin embargo, a diferencia de los principales exponentes de la heterodoxia, el norteamericano no reclama un cambio en los paradigmas teóricos ni cuestiona sus cimientos, sino que los sostiene.
La producción teórica de Stiglitz se ubica en la corriente llamada nuevos keynesianos, quienes se desmarcan del corset ortodoxo al advertir sobre la existencia de imperfecciones de mercado.
Asimismo, si bien el ex asesor del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton respalda públicamente la política económica del gobierno nacional, se ha encargado de cuestionar decisiones consideradas fundamentales para conducir la macroeconomía, como fue la estatización de las AFJP.
A continuación P/12 reproduce algunas de las definiciones más relevantes que ofreció ayer el economista en laFacultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y las respuestas que brindó a los medios durante una conferencia de prensa:
– Acceso al crédito internacional:
“Los beneficios del endeudamiento externo están exagerados. La teoría convencional sostiene que el endeudamiento es bueno porque promueve el crecimiento y la estabilidad. El acceso a los mercados es una variable intermedia, no es bueno en sí mismo. Si uno decide no formar parte, los acreedores internacionales harán lo que puedan para inspirar miedo sobre las consecuencias, pero eso no es verdad.
Argentina estuvo acertada al decir que esa variable no es tan importante como el objetivo del crecimiento. Fue una apuesta riesgosa, pero resultó bien. No hay dudas de que los mercados financieros tienen un efecto negativo sobre la capacidad de los países para manejar su política. Reducir la dependencia con los acreedores internacionales amplía la soberanía económica”.
– Inflación:
“La inflación tampoco es un problema en sí mismo, lo relevante son sus consecuencias sobre el crecimiento, la distribución del ingreso y la pobreza. La paranoia con la inflación no tiene justificación. Lainflación en Europa y Estados Unidos era baja. Ahí sólo miraron los precios e ignoraron algo muy importante, como fue la burbuja financiera. No existe un número preciso, pero la inflación muy alta se convierte en un problema. Pero cuando dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos: el sector financiero nunca se preocupa por los pobres, cuando hablan de los pobres es porque tienen otro objetivo en mente. La inflación es un síntoma de algo más, pero hay que ir más allá para entender su verdadero origen y abordarla”.
– Estadísticas:
“Todo gobierno debe tener una agencia de estadísticas independiente que provea datos confiables. Existe una gran controversia sobre cómo construir las estadísticas. Yo presidí una comisión que analizó las limitaciones que poseen las estadísticas. Es importante tener estadísticas básicas que la gente pueda entender y utilizar para debatir”.
– Rol del Estado:
“No hay una regla que diga cuánto debe intervenir el Estado. La pregunta no es si deben intervenir o no, los gobiernos siempre intervienen en la economía. Los mercados no existen por sí solos, siempre existen en un contexto de reglas, leyes, regulaciones y políticas que van a ser públicamente creadas. En Estados Unidos, la decisión de no hacer nada con los activos financieros derivados fue una decisión para permitir que esos activos crezcan al punto de que teníamos que rescatar una compañía como AIG con un costo de 150 mil millones de dólares. La decisión de no intervenir requirió una intervención con un costo altísimo”.
– Economistas ortodoxos:
“Uno de los problemas en Europa y Argentina es que muchos de los economistas ortodoxos creen que la única forma de enfrentar la crisis es con más austeridad. Son como los doctores medievales que creían en la purgación de sangre y cuando eso no funcionaba volvían a purgarlos. La austeridad no funciona y la respuesta es aplicar reglas fiscales más duras.
Los economistas que fueron escuchados promovían la austeridad, pero la gente escucha las cosas que quiere escuchar. No debería culparse demasiado a los economistas ortodoxos. También existen otros economistas que afirman que ninguna economía se recuperó a través de la austeridad”.
– Salida de la crisis:
“Argentina abandonó el tipo de cambio fijo y reestructuró su deuda. Si hubiera tomado solamente una de esas medidas, no habría logrado salir de la crisis. Europa enfrenta un escenario similar.
Como evidencia el caso argentino, no es fácil, pero las crisis se pueden enfrentar y volver a crecer. El hecho que Argentina haya podido crecer tanto entre 2002-2008, año del estallido de la crisis, es un testimonio de que la reestructuración de deuda y ajuste del tipo de cambio ofrecieron la base para crecer.
Argentina no sólo compensó la caída, sino que hizo más que eso. Una reestructuración de deuda te permite empezar de cero. Lo que hagas con eso depende de cada país, pero una buena idea es no volver a endeudarse y evitar los problemas anteriores”.
– Eurozona y ajuste:
“El acuerdo fiscal de Europa es un desestabilizador automático. Esos arreglos institucionales empeoran las cosas, reglas como las metas de inflación son ejemplos de cómo creamos marcos cada vez más riesgosos.Reestructurar la deuda o llevar adelante un nuevo Plan Marshall no va a resolver el problema fundamental de la Zona Euro. Europa necesita ser más federal. La mejor solución es que todos los países se queden y enfrenten los problemas estructurales. Si eso no pasa hay que buscar la mejor forma de salir de la crisis con menos ruido no sólo para Europa, sino para la economía global”.
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STIGLITZ ACUSO A LOS MERCADOS FINANCIEROS DE DAÑAR LA CAPACIDAD DE LOS PAISES DE FIJAR SUS PROPIAS POLITICAS
“Menor dependencia amplía la soberanía”